lunes, 28 de febrero de 2011

Observando desde las alturas

Dice mi mamá que allá donde hay un rayito de sol, allí estoy yo, aunque sea para que me dé en la carita gatuna que tengo.


Y es verdad, porque en el único momento del día en el que no encuentro el solecito por ningún lado, resulta que pasa a través del ojo de buey del ático, así que salgo corriendo a las escaleras, y me sitúo bien colocado para que me dé el sol.


Así soy yo, miauuuuuuu

6 comentarios:

Loretxu dijo...

bello, bello, bello!!!!! que precioso, muaaaaaa para este bello gatito!!!!

Loretxu dijo...

por cierto, como puedo hacerte llegar una foto de mi bello Pituko para que le conozcáis???

Alina Valo dijo...

Jaja. Pero qué listo! Esta mañana Oni me ha dado un susto porque la llamaba y la llamaba y no aparecía. Al final estaba en la terraza debajo de un toldito que puse tomando el solecito como ella sola...

Mai dijo...

No sé qué tendrá el sol para que los gatos parezcan caracoles, jajaja!
Mi casa es bastante oscurilla, pero en estas fechas comienza a entrar el sol y le da justo en el rascador. El tío no se mueve de allí ;-)

La pandilla dijo...

Que belloooooooo :)
El sol es hipnotizante yo de verlos asi tan a gustito bien me pondria como ellos acurrucadita al sol .que lindo es saber disfrutar de las cosas sencillas de la vida , creo tenemos tanto que aprender de ellos

Moreno Acedo dijo...

Es cierto que ellos disfrutan de detalles que a nosotros se nos escapan, y cúanto de verdad en que tenemos que aprender mucho de los gatos, y de los animales en general.

Gracias por vuestros comentarios